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La cifra de confirmados con Covid-19 crece tanto como la incertidumbre

Hasta la tarde del 26 de marzo, Ecuador registró 1.403 contagiados.
El 72,7 % está en Guayas, que por la mañana registraba 1.021
enfermos. El presidente anunció crédito del BID y eliminación
innecesaria de gastos para las elecciones del 2021. Hay pérdidas
humanas y económicas.

Son 1.403 los casos confirmados de personas que padecen de Covid-19 en Ecuador, según
confirmó hace pocas horas Alexandra Ocles, directora de la Secretaría Nacional de Riesgos
(SNGRE).

Una de las medidas adoptadas por el gobierno, que preside Lenín Moreno, para contrarrestar el
riesgo de contagio y transmisión es el nuevo horario para el toque de queda, que empezó a las
14:00 de ayer 25 de marzo hasta las 05:00 durante un número de días indefinido.

Las sanciones para quienes incumplan con las medidas gubernamentales durante esta pandemia
mundial son $100 para la primera vez. La reincidencia al quebrantamiento de esta disposición
significará una multa de un salario básico ($ 400). Si es por tercera vez, la sanción será privación de
libertad entre uno y tres años.

La medida fue adoptada debido al creciente aumento de casos. El primer horario fue desde las
21:00, mientras que Guayas debía acatar la orden desde las 16:00. Esta decisión es porque la
provincia del Guayas es la más afectada con casos de personas enfermas, según reporte
matutino. Esta cifra representa el 73% en el país.

El SNGRE difundió por la mañana que Pichincha es la segunda provincia que registra más casos con
121. Le siguen Los Ríos (52), Manabí (38), Azuay (37), El Oro (20), Chimborazo (11), Bolívar (11),
Cañar (15), Imbabura (8), Loja (9), Morona Santiago (8), Santo Domingo de los Tsáchilas (8), Santa
Elena (7), Sucumbíos (18), Galápagos (4), Esmeraldas (4), Tungurahua (3), Cotopaxi (2), Carchi (3),
Zamora Chinchipe (1) y Pastaza (2).

Son 22 de las 24 provincias ecuatorianas, que registran casos de infectados por el Covid-19. Hasta
momento solo dos se mantienen libres de contagiados: Napo y Orellana, ambas
pertenecientes al oriente nacional.

Entre otras cifras difundidas por el SNGRE constan los casos en sospecha que son 1.965. También
hay 1.722 descartados, tres recuperados de la enfermedad y 34 fallecidos por la misma.

Irresponsabilidad ciudadana

Pese a las disposiciones del gobiernos de quedarse en casa, muchos ciudadanos las desobedecen.
La Policía Nacional y Fuerzas Armadas deben redoblar esfuerzos, con el riesgo de contagiarse, para
evitar que la enfermedad se propague por culpa de quienes infringen las medidas sanitarias en las
calles.

También se ha registrado irresponsabilidad ciudadana durante los horarios permitidos para la
circulación. Muchas personas no usan mascarillas ni guantes. Existen adultos mayores, que por
necesidad deben salir a la calle porque viven solos.

La emergencia ha generado situaciones como el acceso de una persona por familia a
supermercados, bancos y farmacias. También existe una medida que funciona a diario con un
dígito distinto de la cédula de identidad para el ingreso a estos lugares con la finalidad de
abastecimiento que les permita cumplir el distanciamiento social de prevención.

Además, el gobierno nacional también había dispuesto que la circulación de vehículos, en casos
necesarios, sea con la modalidad pico y placa. Quienes tengan móviles con número impar en su
placa podrán rodar los días lunes, miércoles y viernes, mientras que los pares lo harán martes,
jueves y sábados.

Repercusión en la economía nacional

La pandemia ha causado pérdidas tanto humanas como financieras en el mundo y Ecuador no es la
excepción. Con las medidas decretadas por el gobierno nacional para la prevención, se ha limitado
la producción en el país al teletrabajo. Es decir, desde casa y por tecnología informática.
La restricción permite que solamente labore el personal de la salud en los hospitales, agentes de
seguridad, empleados de limpieza y entidades financieras, de supermercados, farmacias,
producción de medicinas y alimentos.

Todos ellos han laborado con el riesgo de contagiarse, pero el país necesita de ellos. La pandemia
afecta al turismo, a la industria hotelera que no puede recibir a huéspedes para vacacionar y más
bien ha improvisado espacios para atención médica.

Ha perjudicado al sector comercial. Los locales que venden electrodomésticos, ropa y otros
productos se ven lastimados por la falta de clientes debido a la prohibición de concurrencia
masiva. Los centros comerciales, que tienen decenas de locales, patios de comida y cines, no
pueden funcionar. Igual ocurre con el sector de la Bahía, en Guayaquil. Por la misma razón los
restaurantes en el resto de las ciudades se ven obligados a cerrar sus puertas, aunque pueden
recurrir al servicio a domicilio.

Controversia por iniciativa del Ministerio de Cultura

Los artistas también forman parte de los trabajadores perjudicados por la amenaza del Covid-19.
Ellos viven de las taquillas generadas por el público que va a disfrutar de su talento. Además,
invierten en la organización de sus eventos.

Por ese motivo, hace poco más de una semana, el Ministerio de Cultura, a través de su titular Juan
Fernando Velasco, anunció un evento virtual para ayudar a este sector. El problema fue que se mal
interpretó la intención del proyecto y, además, hubo desinformación en las redes sociales.

Inicialmente los internautas se quejaron porque supuestamente se iba a pagar $15’000.000,
provenientes del presupuesto del Estado. La desinformación también condujo a creer que los
beneficiarios serían los cantantes famosos. La indignación ciudadana fue tan grande que los
compararon con los artistas consagrados extranjeros como Alejandro Sanz y Juanes, quienes
ofrecieron conciertos gratuitos desde casa.

Velasco aclaró de inmediato, que el rubro es de $40.000 y que proviene de la empresa privada, no
del presupuesto del Estado. Indicó también que serían 200 artistas beneficiados con $200 cada
uno, cifra que apenas representa la mitad de un sueldo básico mensual.

Explicó que el mundo del arte y la cultura no se limita a los conocidos. El mismo Velasco, antes de
asumir su cargo de ministro, ha desarrollado una carrera artística estable que le ha permitido vivir
cómodamente.

No obstante, Velasco sostuvo que su caso y el de otros famosos no es el mismo de la mayoría de
artistas. Insistió que en este grupo están los actores de teatro (que no necesariamente aparecen
en televisión), los titiriteros, los que practican danza contemporánea y clásica; los intérpretes de
pasillos, pianistas, violinistas y otros ejecutores de música clásica; los escritores, pintores,
escultores y más. Se trata de artistas poco conocidos, algunos prácticamente “invisibles” para el
público común.

El sector artístico y cultural es uno de los históricamente más descuidados. Además de no tener
ingresos fijos, tampoco cuentan con beneficios como seguros o bonos. Muchos de ellos
programaron un calendario de presentaciones desde finales del año pasado para cumplirlas
durante el primer semestre o, al menos, el trimestre, pero debieron cancelarlas por el Covid-19.

El problema de los artistas, es el mismo que viven muchos trabajadores informales, especialmente
comerciantes callejeros quienes viven de los ingresos diarios. La gran preocupación ciudadana,
además de la posibilidad de contagio, es saber qué tipo de medidas adoptará el gobierno nacional
cuando pase la emergencia sanitaria.

No faltan quienes vaticinan eventos violentos semejantes a los vividos en octubre pasado por el
anuncio de medidas económicas. Los ajustes después del Covid-19 serán inevitables y poco
populares, pero necesarios.

Crédito con el BID y recorte del presupuesto para elecciones

El presidente Lenín Moreno anunció, el pasado 24 de marzo, la reasignación de un crédito
proveniente del Banco Interamericano del Desarrollo (BID). El rubro es de $250’000.000 que serán
utilizados para la emergencia causada por Covid-19.

Esa cifra estaba destinada inicialmente para una obra de interconexión eléctrica entre Ecuador y
Perú.

Otro de los temas que se ha debatido durante la semana es el presupuesto para la organización de
las elecciones presidenciales, previstas para el 7 de febrero de 2021. Moreno solicitó, el pasado 22
de marzo, a Richard Martínez, Ministro de Finanzas, que se eliminen gastos innecesarios para el
próximo proceso electoral y reasignar ese monto para atender las prioridades sanitarias causadas
por el Covid-19.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) no ha aprobado el presupuesto para los comicios del próximo
año. Su titular, Cecilia Atamaint, explicó que el pasado 17 de marzo debía reunirse con Martínez
para definir ese tema, pero la junta fue cancelada por la emergencia sanitaria.

Según Atamaint, el presupuesto para las elecciones está prácticamente definido y que solo faltaba
una reunión más con Martínez. La preocupación ciudadana apunta a la información sobre la
proforma presupuestaria para las elecciones por parte de consejeros electorales. La proforma
presupuestaria bordeaba los $145’000.000.

Sin embargo, el artículo 165 de la Constitución Nacional faculta al presidente de la República,
durante estado de excepción, utilizar los fondos destinados a otros fines, excepto lo que
corresponden al sector de la educación y la salud. En este momento, para el gobierno nacional la
prioridad es la prevención sanitaria y la atención médica para enfrentar la pandemia.

Contradicciones dentro del gobierno

El 21 de marzo pasado renunció Carolina Andramuño, a sus funciones como ministra de Salud
Pública. En su carta de dimisión ella afirmó que desde diciembre pasado se preparó para
enfrentar, la entonces posible crisis. Al mismo tiempo denunció al gobierno por no haber recibido
recursos, ni asignación presupuestaria para manejar la emergencia sanitaria. Andramuño dijo que
esa fue la razón por la que renunció al cargo.

Richard Martínez, el ministro de Finanzas, desmintió el señalamiento de Adramuño. Él sostiene
que es falso y que la ex ministra sí recibió recursos. Martínez pidió que se revisaran unas
declaraciones de Andramuño expresadas, un día antes (20 de marzo) de su renuncia.

Según él, ella reconoce que recibió asignación presupuestaria en enero pasado para las diferentes
coordinaciones zonales de salud y para adquirir equipo de protección que debe utilizar el personal
médico. Andramuño indicó que fue obligada a mentir.

No obstante, el 19 de marzo pasado muchos médicos rompieron el silencio y denunciaron la falta
de protección. Ellos han atendido a los pacientes, prácticamente sin las medidas de bioseguridad
para evitar la propagación de la enfermedad y sobre todo para cuidar de su integridad física. De
hecho, el 24 de marzo pasado se registró el fallecimiento del médico Jorge Reyes Villón, quien
estuvo atendiendo a pacientes con Covid-19 en el hospital Teodoro Maldonado Carbo, al sur de
Guayaquil.

Mientras tanto, las cifras de contagiados crece tanto como la incertidumbre ciudadana en cuánto
a la propagación del Covid-19 y a lo que sucederá financieramente cuando pase la emergencia
sanitaria.

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